Causas físicas y Orgánicas de la disfunción eréctil

La disfunción eréctil o imposibilidad de conseguir y mantener una erección, es un problema que afecta a millones de hombres y mujeres en todo el mundo. Sus causas pueden ser diversas y están relacionadas con problemas físicos y/o psicológicos.

La excitación sexual de un humano es un proceso complejo que involucra algunas partes del cuerpo como el cerebro, los músculos, los vasos sanguíneos y los nervios. La impotencia puede ser causada por el incorrecto funcionamiento o la falta de coordinación entre alguno de estos componentes del cuerpo. Además, algunos factores psicológicos potencian la impotencia como la ansiedad y el estrés.

La disfunción eréctil normalmente aparece por una combinación de cuestiones físicas y psicológicas por lo que, el problema suele requerir una intervención desde ambas perspectivas. Por ejemplo, si padeces una enfermedad física leve que provoca que tu respuesta sexual sea más lenta de lo normal, esta, a su vez, podría provocarte ansiedad y estrés. Por lo tanto, la impotencia suele ser un problema que se convierte en un bucle, en el que, cuanto más te ocurre, peor estás psicológicamente.

Causas físicas de la disfunción eréctil

  • Enfermedades cardíacas: La disfunción eréctil puede ser una señal temprana de alerta de enfermedades cardíacas. La impotencia suele estar causada por una acumulación de placa (lípidos) que impide un flujo de la sangre adecuado (p.e. colesterol alto) o por una disfunción del revestimiento interno (capa que protege) de los vasos sanguíneos y del músculo liso. Esto último significa que el corazón y, en consecuencia, el pene, reciben un flujo de sangre inadecuado.
  • Diabetes: La impotencia masculina se presenta con mayor incidencia y mas pronto en hombres con una diabetes descontrolada. Los altos niveles de azúcar en sangre provocan daños en los vasos sanguineos, en los nervios y el descenso del nivel de testosterona en el hombre. Aprende mas en diabetes y disfunción eréctil.
  • Problemas del flujo de sangre (obstrucción de los vasos sanguíneos): A medida que nos hacemos mayores y según la calidad de vida que lleve cada uno, las paredes de las arterias se van haciendo más gruesas y rígidas y los vasos sanguíneos también pueden estrecharse limitando el flujo de sangre. Esto provoca un flujo de sangre insuficiente al pene y provoca disfunción eréctil.
  • Esclerosis múltiple: Esta enfermedad que afecta al sistema nervioso (cerebro y médula espinal) deteriora la conexión entre el cerebro y el cuerpo y provoca consecuencias como alteraciones de la vista, problemas de coordinación y equilibrio, problemas de pensamiento y de memoria, debilidad muscular, etc. Esta última consecuencia de la esclerosis, suele ser la causa principal de la disfunción eréctil.
  • Hipertensión: El aumento de presión arterial deteriora las arterias de todo el organismo. Esto puede provocar infartos y problemas cerebrales. Muchos pacientes hipertensos padecen disfunción eréctil debido a la baja irrigación sanguínea (paso de la sangre por los vasos) que recibe el pene.
  • Consumo de alcohol: El consumo de alcohol afecta al funcionamiento del sistema nervioso enlenteciendo y distorsionando la percepción, los reflejos, la visión, la audición y la respuesta sexual. No necesariamente les pasa a personas alcohólicas, sino que también un bebedor ocasional también puede experimentar consecuencias parecidas.
  • Tabaquismo: Fumar obstruye y deteriora de forma progresiva las arterias. Esto provoca que el flujo sanguíneo de todo el organismo se vea afectado de manera negativa, provocando, a su vez, que el pene reciba un flujo de sangre insuficiente.
  • Consumo de drogas: Las drogas como la cocaína actúan como vasoconstrictoras (que contraen los vasos sanguíneos) alterando y reduciendo el flujo de riego sanguíneo en venas y arterias. Como hemos mencionado anteriormente, esto provoca que el pene no reciba el flujo necesario para ponerse erecto de forma completa.
  • Trastornos del sueño: Según algunos expertos, se cree que la apnea obstructiva del sueño (patología respiratoria que se caracteriza por ronquidos y paradas de la respiración de forma repetida) está relacionada con la disfunción endotelial (mal funcionamiento de la relajación y contracción del endotelio) Esto puede provocar un flujo de sangre insuficiente al pene y derivar en disfunción eréctil.
  • Enfermedades nerviosas (Parkinson): Esta enfermedad neurológica afecta al sistema nervioso autónomo, que regula las funciones corporales involuntarias como los latidos del corazón o la digestión. Según algunos estudios, esta enfermedad puede comprometer la función eréctil de un hombre.
  • Consumo de determinados medicamentos: Muchos medicamentos pueden causar disfunción eréctil en algunos hombres. Cada persona es distinta y los medicamentos pueden tener efectos distintos según la persona que los ingiera. Si crees que algún medicamento que estás tomando puede estar provocándote disfunción eréctil, haz clic aquí y lee la lista de medicamentos que suelen causar impotencia. Si encuentras tu medicamento, pide una cita con un especialista para tratar el problema de manera adecuada
  • Enfermedad de la Peyronie (Pene curvo o desviado): Esta enfermedad está íntimamente relacionada con la disfunción eréctil. Las personas que sufren la enfermedad del Peyronie o la curvatura peneana tienen más probabilidades de sufrir impotencia.
  • Tratamientos y/o cirugías contra el cáncer: Si tienes o has tenido cáncer y tus erecciones han disminuido o incluso han desaparecido, puede ser que esto esté siendo provocado por el tratamiento al que estás siendo sometido para curar el cáncer.
  • Lesiones o problemas en la zona pélvica o en la médula espinal: Si estás experimentando disfunción eréctil y has sufrido recientemente alguna lesión o problema en la zona genital, puede que, esta última sea la causa de tu impotencia.

Causas psicológicas de la disfunción eréctil

  • Depresión, ansiedad, estrés: En algunas ocasiones, vivir un proceso de malestar personal puede provocar disfunción eréctil. Según Stanley Althof, profesor de psicología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Case Western Reserve, en Cleveland, Estados Unidos, un 54% de los pacientes con disfunción eréctil tiene síntomas depresivos sin atender a la edad ni a ningún otro factor externo. Esto quiere decir que los problemas psicológicos son una de las principales causas de impotencia. Lo más grave de esto es que a medida que nuestra impotencia se desarrolla, nuestro malestar aumenta exponencialmente pudiendo provocarnos tensión y nerviosismo, miedo o pánico a las relaciones sexuales y problemas de pareja.