Bomba de vacío para la impotencia

La disfunción eréctil se ha convertido en un problema frecuente para lo hombres, sobre todo de entre 40 a 60 años. Hoy en día existen multitud de tratamientos para combatir este problema.
Uno de los métodos no invasivos utilizados para tratar la disfunción eréctil son los dispositivos de vacío o bombas de vacío.

¿Qué son las bombas de vacío y para qué sirven?

Erection system es un dispositivo médico diseñado para que el paciente pueda tener una erección lo suficientemente firme que le permita una relación sexual de manera segura, eficaz y sin la necesidad de recurrir a ningún tipo de fármaco.
Los dispositivos de vacío o bombas de vacío son tubos trasparentes con una apertura para que se pueda introducir el pene. Una vez metido, el dispositivo crea un vacío en el cilindro, permitiendo que la sangre fluya con más intensidad a los cuerpos cavernosos del pene logrando la erección.
Para mantener firme la erección, la bomba de vació viene con unos anillos de goma llamados anillos de constricción. Después de haber logrado una erección con el dispositivo de vacío, se coloca el anillo en la base del pene para que mantenga la sangre en su interior. Este anillo debe ser retirado tras terminar la relaciones sexuales.
Se ha considerado como un tratamiento de segunda línea muy eficaz para pacientes que no puedan consumir medicamentos orales por sus efectos secundarios y también para la rehabilitación tras la cirugía de cáncer de próstata.

Beneficios de la bomba de vacío para tratar la falta de erección

Este tipo de tratamiento ha demostrado un alto grado de satisfacción en los pacientes debido a sus múltiples beneficios:

• Conlleva menos riesgos y efectos secundarios que cualquier otro tratamiento utilizado para la disfunción eréctil

• Su efectividad es muy notable, según estudios la tasa de satisfacción está entorno a un 80% en cuanto a la mejoría de la erección y el disfrute de las relaciones sexuales.

• Es un tratamiento natural, no es invasivo, por lo que no requiere de ningún tipo de intervención ni cirugía

• Es un tratamiento complementario por lo que puede usarse junto a otros medicamentos o implantes. Se pueden combinar distintos tratamientos para la disfunción eréctil.

• El coste de este tratamiento es más bajo que otros tratamientos

• Puede ayudar a recuperar la capacidad natural del paciente después de una cirugía de próstata o de un tratamiento para el cáncer de próstata

Modo de empleo

Existen distintos tipos de bombas de vacío. Algunas son manuales y otras funcionan con pilas, es decir, son eléctricas. Las eléctricas requieren menor destreza ya que constan de un botón de activación.


Es necesario antes de realizar este tratamiento consultar en todo momento a su médico para que le recomiende el mejor tratamiento para el paciente.

1. Se coloca el anillo de constricción en la superficie del tubo, aplicando un lubricante para sellar cualquier fuga de aire y mantener la presión

2. Se introduce el pene en el tubo y se presiona contra el hueso púbico por donde está la zona lubricada.

3. Se activa la bomba de vacío ya sea de manera manual o eléctrica hasta alcanzar la erección.

4. Una vez conseguido, se desliza el anillo de constricción a la base del pene para que la sangre se quede y mantenga la erección. Después se retira la bomba de vacío.

El uso del anillo de constricción debe ser utilizado durante la actividad sexual, pero no por más de 30 minutos ya que al mantener la sangre durante tanto tiempo puede dañar el pene.

uso bomba de vacio

Recomendaciones y efectos secundarios

Aunque sea un tratamiento muy eficaz y seguro cuenta con algunos posibles efectos secundarios. Por lo general son leves y momentáneos.

Algunos posibles efectos secundarios pueden ser:

• Hematomas. Por lo general indoloros y momentáneos
• Heridas en la piel. Poco probables
• Disminución de la eyaculación, debido al anillo de constricción
• Adormecimiento transitorio del pene. Si ocurre este efecto solo tiene que retirar el anillo
• Edema de la piel del pene tras el uso repetido del dispositivo de vacío. No genera dolor

Antes de realizar este tratamiento es necesario consultar con su médico para que pueda evaluar la situación del paciente y determinar si es la mejor opción.

Es importante que el médico sepa cualquier tipo de enfermedad del paciente, lesión, cirugía, medicamentos que consuma habitualmente y posibles tratamientos utilizados anteriormente para la disfunción eréctil.

No se debe realizar este tratamiento ni su uso “recreativo” en personas con:

• Deformidad en el pene
• Leucemia
• Problemas sanguíneos, de corazón u otras enfermedades importantes
• Que tomen anticoagulantes