Ejercicios para prevenir la eyaculación precoz

La eyaculación precoz es un problema más extendido de lo que parece. Afecta a un 30% de la población masculina y si incluimos a las personas que la han sufrido de manera puntual en algún momento de su vida, la cifra alcanza hasta el 50%.

Por desgracia, solo un 15% aproximadamente acuden a consulta para tratarse el problema. Normalmente, esto se debe a vergüenza o miedo a reconocer el problema. A su vez, los tratamientos contra la eyaculación precoz tienen una tasa de éxito muy elevada en comparación con otros. Por eso, es importante que la sociedad tenga conciencia de que, hoy en día, se pueden tratar la mayoría de los problemas de sexualidad si se combaten a tiempo.

La peculiaridad de la eyaculación precoz es que, en la mayoría de los casos, se puede aprender a controlar mediante ejercicios físicos y psicológicos. Las técnicas que vamos a contarte a continuación pueden llegar a ser muy efectivas si se practican de manera adecuada y continua

1. Retrasar la eyaculación

Este ejercicio se trata de cortar la eyaculación justo antes de alcanzar el clímax. Este ejercicio se puede realizar durante el coito y la masturbación. Consiste en parar (la masturbación y/o la penetración) justo antes de eyacular hasta que la excitación disminuya y recuperes un poco el control de la eyaculación. Es aconsejable repetirlo 3 o 4 veces a la semana para ir ejercitando el autocontrol y mejorar el tiempo de respuesta eyaculatorio. Es importante que tu pareja esté al tanto y se comprometa a ayudar durante el coito para facilitar el proceso. No hay que sentirse avergonzado ya que es de valientes reconocer el problema y ponerle solución. Además, cuando la situación empiece a mejorar, la relación se verá fortalecida y la autoconfianza de ambos aumentará.

2. Ejercicios de Kegel

Los ejercicios de Kegel son muy efectivos y, además, se pueden practicar de manera individual en cualquier momento del día. Este ejercicio consiste en aprender a controlar los músculos pubocoxígeos encargados de la micción y la eyaculación.

Se suelen practicar para prevenir la incontinencia urinaria, para mejorar los problemas de próstata, para prevenir la eyaculación precoz, etc.

Estos ejercicios se realizan durante:

      La micción (acción de orinar): Cortar la orina varias veces (3 o 4 veces) durante 10 segundos aproximadamente para identificar y fortalecer los músculos pubocoxígeos.
      Durante cualquier momento del día: Consiste en contraer (3 segundos) y relajar los músculos pubocoxígeos, varias veces al día (10 veces cada hora durante el día). Repite esto durante un mes y notarás una mejora en tu reflejo eyaculatorio.

¿Cómo se realizan los ejercicios de Kegel?

Postura correcta: Sentarnos sobre los huesos isquiones en una superficie recta como una silla o un sillón. Es importante sentarse en una posición neutra (Ni hacia delante, ni hacia atrás) evitando una excesiva rigidez. Podemos ver la postura adecuada en la siguiente figura:

Controlar la respiración: Es importante que controles la respiración mientras realizas estos ejercicios. Inhalar y exhalar de manera tranquila y sin bloquear la respiración. En el momento de la exhalación es cuando debes contraer el suelo pélvico durante unos 2 o 3 segundos. Descansar en cada ejercicio unos 20 o 30 segundos.

Musculatura localizada: Los ejercicios de Kegel consisten en contraer, únicamente, el suelo pélvico. No debes contraer ni los glúteos ni el abdomen. Si notas que tu cuerpo se eleva o que tu tripa se endurece durante una contracción significa que no estás realizando los ejercicios de manera adecuada.

Si quieres ver un vídeo donde te explican los pasos que hay que seguir para realizar los ejercicios de Kegel correctamente, haz clic aquí.

Beneficios de los ejercicios de Kegel

Como ya hemos dicho, estos ejercicios fortalecen el suelo pélvico aportan múltiples beneficios al hombre. Tanto en la prevención de enfermedades como en la mejora de la sexualidad.

A continuación, te contamos los beneficios de los ejercicios de Kegel:

  • Erecciones más firmes y duraderas: Fortalecer los músculos pubocoxígeos ayudan al hombre a conseguir erecciones más firmes y sobre todo más duraderas. Esto implica que las relaciones sexuales sean más satisfactorias.
  • Mayor control de la eyaculación: La fortaleza de este músculo facilita al hombre a controlar mejor su eyaculación ya que, al contraerlo, se retrasa el reflejo eyaculatorio. Gracias a esto, el tiempo de placer se ve prolongado.
  • Incrementa la intensidad de los orgasmos: Al prolongar el momento de la eyaculación a través del entrenamiento del suelo pélvico, se acrecienta el placer y provoca que el momento del orgasmo gane intensidad y duración.
  • Previene y combate la eyaculación precoz: La eyaculación prematura suele aparecer debido a la falta de control del reflejo eyaculatorio. Los ejercicios de Kegel ayudan a fortalecer los músculos pubocoxígeos y consiguen retrasar ese reflejo y prolongar las relaciones sexuales.
  • Mejora la continencia urinaria: Si fortaleces este músculo por medio de ejercicios de Kegel, podrás prevenir la incontinencia urinaria y evitar pérdidas de orina involuntarias.
  • Mejora los problemas de próstata: La próstata es la glándula que se encarga de secretar fluidos seminales y, además, es un músculo que se contrae y se relaja para tener éxito en la procreación y nos genera placer. Al realizar ejercicios de Kegel, el control de la eyaculación aumenta por lo que la próstata contendrá mejor la salida del fluido y los orgasmos serán más intensos.
  • Previene los prolapsos: Un prolapso es el descenso o la caída de un órgano interno del cuerpo a causa de una relajación de sus medios de fijación. Al fortalecer el suelo pélvico, nos ayudará a que esto no ocurra.
  • Mejora la recuperación de cirugías genitales: Si has sido sometido recientemente a alguna cirugía genital, fortalecer el suelo pélvico te ayudará a recuperar funcionalidad y a acelerar el proceso de recuperación.