Tuve disfunción eréctil y eso me salvo la vida

Admitir frente a uno mismo que tiene un problema de erección es algo realmente difícil. Las primeras veces que aparece el temido gatillazo te auto consuelas con las típicas excusas de siempre, “estoy cansado”, “tengo mucho estrés en el trabajo”, “estoy un poco deprimido”, “los niños no me dejan descansar”, “el jefe me agobia”, “ya tengo unos años”. Si, todo era achacable a cosas que pasaban que no eran responsabilidad mía.

Cuando la cosa empieza a ser 1 de cada 2 veces el tema empieza a preocuparte un poco mas. Pero claro, las excusas siguen siendo las mismas tanto para ti como para tu pareja. El problema es que sabes que eso ya no empieza a ser “normal”, la preocupación me generaba ansiedad y empecé a rehuir a mi pareja, cada vez tenia menos ganas o al menos eso le hacia creer a ella. Empecé a intentar masturbarme mas, pero los gatillazos seguían apareciendo, no parecía que fuera un problema de excitación ni nada. Así estuve mas de 2 años, cada vez tenia menos sexo con mi mujer, 2 veces al mes lo intentábamos y si conseguía en una llegar al orgasmo era un triunfo. Esto provocaba peleas con mi mujer, ella pensaba que tenia la culpa, que ya no me excitaba o directamente que me estaba viendo con otra y así con ella no tenia ganas. En ocasiones mi ego me hacia dejar caer que ya no se arreglaba tanto o que había cogido unos kilos, me comporte como un cabrón con pintas descargando mi impotencia en mi mujer. Eso parecía mas fácil que tomar una solución o ir al medico.

Un día comentando con un colega en el bar me recomendó unas pastillas naturales a base de plantas. Decía que le habían funcionado muy bien y que le ponían como un toro, las vendían por internet, y como eran de hierbas y eso decidí comprarlas. Al cabo de un par de días llegaron y empecé a tomarlas, como un toro no me pusieron pero si que me dieron una diarrea espantosa, a ver que demonios llevarían. Le regale el bote a mi colega y decidí buscar cosas mas medicas .

A todo esto habían pasado 4 años desde que empecé a fallar. Estaba con un estrés espantoso, había cogido 10 kilos de mas, comía mucha comida basura y encima mi mujer casi ni me hablaba por lo capullo que me había vuelto.

Por fin me arme de valor y llame a mi medico de familia. En la consulte empecé a darle vueltas al tema sin llegar a decir lo que me pasaba, al final ella (si encima era una doctora), viendo lo mal que lo estaba pasando y la sala de espera llena, me echo una mano y saco el tema. Le confesé lo que me pasaba y me dijo que era normal para los hombres de mi edad, pero que aún así haríamos unos análisis para ver que tal estaba en general.

A los días de hacerme los análisis volví a la consulta. La doctora tenia los resultados y no eran nada buenos, todos los valores por las nubes, con mi edad y esos datos era cuestión de tiempo que no solo tuviera problemas de erección sino que me diera un infarto. Tenia los valores del estrés por las nubes, no sabia que eso se podía medir, el colesterol por encima de 300, los valores de azúcar como prediabetico, y los triglicéridos por la estratosfera.  Además me había mandado un análisis de una enzima del corazón y también daba mal.

Me mando un arsenal de pastillas, cita con el cardiólogo y que empezara a hacer dieta y ejercicio suave. De repente mi problema de hombría era un serio problema de salud.

El tema de la disfunción eréctil paso a un segundo plano, ya que no me podía mandar nada antes de que me viera el cardiólogo, mas que nada porque las pastillas que se suelen mandar para eso están contraindicadas para enfermos o problemas del corazón.

Por suerte no caí en la tentación de comprar viagra online, porque como estaba podría haberme dado algo serio e incluso no contarlo.

Tras unos meses en tratamiento mi problema de disfunción mejoro un poco, el cardiólogo me dijo que había tenido alguna angina de pecho suave pero que si de verdad no cambiaba de vida me podría dar un infarto cualquier día.

Quien me iba a decir que ese gatillazo escondía muchas mas cosas. Si os pasa ir al medico, no sois menos hombres y además de recuperar vuestra vida sexual quizás salvéis la vida.

 

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